- La pared vengativa (copiada descaradamente de "Agárralo como puedas") - Unas células sensibles a la tinta ubicadas a lo largo de las paredes detectarán cualquier intento de pintarrajearlas, disparando a su vez un chorro de pintura a la cara del "artista" para que la próxima vez que quiera ensuciar una casa se vaya a la suya.
- La papelera tierra-tierra - Gracias a sus múltiples detectores de calor y movimiento, esta papelera puede analizar en cuestión de milisegundos si una persona ha tirado un objeto al suelo en sus cercanías a propósito, premiando al infractor con el lanzamiento de un dardo eléctrico que, además de paralizarle durante unos instantes, le enseñará que merece la pena dar tres pasos y arrojar los desperdicios en el lugar designado para ello.
- La baldosa trampa - Para aquellos lugares en los que no sea viable poner papeleras, se dispondrán aleatoriamente en la acera unas baldosas sensibles a la presión, concretamente a las más bajas. En caso de que un papel, un envoltorio, un pañuelo o cualquier otro objeto liviano contacte con el suelo y no se recoja inmediatamente se dispararía el detonador de una pequeña carga de semtex, si bien no letal sí con la suficente potencia como que la cojera que le produzca le de tiempo a pensar durante varias semanas en su mala conducta. Por descontado, unos sensores podrán distinguir si lo que ha caído es una hoja (en cuyo caso se desactivará la detonación) o un chicle (lo que provocaría que a la carga se le añadiera algo de metralla para daños un poco más permanentes).
- El repelente de orines y deposiciones - Ante la insistencia de mucha gente de considerar que cualquier rincón se puede utilizar como retrete, las calles estarán recubiertas en su totalidad por un campo magnético repulsor específicamente programado para dos cosas. La primera, los orines humanos, ante cuya presencia calculará su trayectoria y los devolverá al punto de origen; de esta forma, el infractor tendrá el placer de apreciar el hedor constante a dicha sustancia hasta que llegue a su casa y se duche. La segunda, las deposiciones caninas, concretamente aquellas que no se retiran en el plazo de diez segundos; el campo analizará el ADN de la muestra, buscará su origen y lanzará las heces al bípedo más cercano.
- Las termitas mutantes - A pesar de los esfuerzos de los ayuntamientos (no siempre ingentes, todo hay que decirlo) por hacer una retirada controlada de muebles y enseres, sigue habiendo quien piensa que cualquier momento es adecuado para convertir la calle en un almacén. Para combatir eso, al pie de los árboles y farolas se ubicarán colonias de termitas modificadas para digerir la madera, el conglomerado, ciertos metales, los colchones y todo tipo de prendas. Activadas por la mezcla de sudor y las partículas del objeto del que se están tratando de deshacer, las termitas saldrán de nido para devorar en el acto tanto aquello que hayan depositado como toda ropa que lleven, llaves incluidas, para que sufran escarnio público hasta que puedan volver a entrar en sus casas. Como medida de seguridad, si la situación de desnudez pública se tornara en un placer más que en un castigo, las termitas estarían programadas para mordisquear la carne humana ante el aumento de las hormonas respectivas.
- Los contenedores sorpresa - La estrella de la colección, el futuro de la gestión de residuos, la herramienta educativa definitiva. Los contenedores para el depósito de residuos, tanto orgánicos, envases, vidrio y papel, serán actualizados con la tecnología más puntera para el reconocimiento inmediato de la composición de los objetos que les sean depositados. Dicho sea de otro modo, podrán saber al instante si estamos introduciendo el residuo correcto en el lugar adecuado o no. Una pantalla situada bajo el orificio correspondiente nos informará del resultado del análisis y las medidas a tomar. Porque si lo hemos hecho correctamente o la falta cometida es insignificante (fruto de un descuido, que todos somos humanos), el contenedor se limitará a darnos las gracias y dejarnos marchar. Pero si obstinadamente nos dedicamos a mezclar la basura tendrán que aplicarse ciertas medidas punitivas de forma aleatoria entre una amplia gama: gases lacrimógenos, descargas eléctricas, pequeñas llamaradas, lanzamiento de pelotas de goma antidisturbios, rociado de una sustancia de cierta acidez, activación de cepos, etc. Además, para evitar convertir la zona en un basurero cuando los contenedores se llenan, ante la presencia de residuos en las inmediaciones se lanzarán unas pequeñas cápsulas con Napalm que conseguirán tanto mantener limpia la zona como recordar a la gente que en esos casos hay que llamar al ayuntamiento, concejo u organismo correspondiente y pedir que los vacíen, no ser un guarro y tirar las cosas en cualquier lado.
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7 de noviembre de 2009
Todos a la basura
Que conste que yo no soy pefecto, tengo mis debilidades y me salto las normas de vez en cuando. Pero me repatea los cojones el absoluto desprecio que tienen muchos de mis vecinos por las calles ajenas y propias, degradando continuamente un espacio que a fin de cuentas es de todos y cuyo mantenimiento corre a cargo de nuestos bolsillos. Así que aquí van algunas propuestas para la reeducación de la ciudadanía en el respeto a los lugares públicos:
4 de noviembre de 2009
Fantasías proletarias de una tarde aburrida
La amenaza de huelga de los clubes de futbol es tan absurda e irrisoria que resulta ideológicamente pornográfica. Lo que, al menos, me ha ayudado a fantasear lo suficiente como para sobrellevar la tarde.
Aburrido de la ineptitud de la empresa y de la prepotencia de mis clientes, mi mente ha empezado a divagar sobre la posibilidad de que esta advertencia pusiera en marcha una cadena de acontecimientos que cambiara España para siempre. Porque en mi imaginación el gobierno no se limitaba a derogar esta ley a todas luces injusta, sino que envalentonado por las pocas voces en contra (ya que aquí o nos ponen un autobús y nos dan un bocata y una gorra o no protestamos por nada), y presionado por la necesidad de sanear sus cuentas, decidía arremeter contra las SICAV, las primas de los empresarios y otros chanchullos financieros semejantes. Esto da lugar, tras semanas de debates infructuosos y de un intenso cruce de descalificaciones entre ambas partes, a la primera manifestación de ricos de la historia, en defensa de las fortunas que tanto (o tan poco) les ha costado amasar. La visión de esa reivindicación de la codicia actuaría como una catarsis colectiva que derribaría de un solo golpe la gran barrera de hipocresía y falsedad de la sociedad. Nadie tendría miedo a decir lo que piensa. Ninguna propuesta será demasiado ridícula. Sería el triunfo final del "todo vale" y el "tonto el último". Y sin los impedimentos de lo políticamente correcto de por medio, los intereses de los poderosos procederían a arrasar con el país.
¿Para qué seguir fingiendo, para qué seguir poniendo buena cara si todo el mundo conoce sus objetivos? Eso pensarían todas aquellas instituciones y empresas que por fin dejarían de lado las buenas maneras para tratar de esquilmar o esclavizar a la población como creyeran más conveniente. Las teleoperadoras volverían a las tarifas abusivas por conexiones lentas y limitadas. Las gestoras de derechos privarían de conexión a cualquiera que se atraviera a bajarse ninguna obra si pagar. Los libros, discos y películas volverían a ser exorbitantemente caros, renunciando a cualquier atisbo de cambio a lo digital. Los intermediarios encarecerían el doble los alimentos y los supermercados tirarían las marcas blancas a la basura. Los políticos solo contratarían a familiares y no quedaría un parque natural sin urbanizar. Los precios de los pisos volverían a subir hasta el infinito y los bancos, que volverían a manejar el cotarro, cobrarían hasta por entrar en las sucursales. La tasa por respirar por fin se aprobaría y andar en vez de comprarse un coche se gravaría con impuestos de lujo.
Después de eso, ante la falta de ataduras, toda entidad o movimiento querría imponer su visión. La iglesia católica abandonaría toda moderación e iniciaría una campaña sin cuartel para imponer un estado teocrático. Esto sería un acicate para el resto de religiones, que con intereses similares y menos recursos acabarían por radicalizarse y atacarse unas a otras con argumentos de infidelidad y paganismo. Ante la barra libre moral, nacerían como setas los partidos políticos más extremos, desde el fascismo más ridículo hasta el comunismo más trasnochado, que no tardarían en crear sus propias instituciones para solapar y sustituir a las existentes. Cada ciudad serían una nación. Cada barrio sería sagrado. Cada calle una trinchera.
Así, finalmente, en este país en el que, como decía aquel, "no hay dos personas que se tomen el café de la misma manera", la aversión por lo diferente se inflamaría en todos nosotros hasta estallar en una guerra absoluta, de norte a sur y de la playa a la montaña, en la que cada persona estaría enfrentada con todas las demás, intentando imponer su forma de hacer las cosas a base de nudillos y metralla. En ese momento de gloriosa violencia alcanzaríamos por fin el esquivo objetivo de la plena igualdad, ya que estaríamos unidos por el pleno odio a nuestros semejantes; sin importar a que oramos, con quien follamos, que equipo seguimos o que lengua hablamos en la intimidad; sin mirar nuestra posición social, nuestros ingresos o la marca de coche; no habría colores, razas o sexo, tan solo el único y común objetivo de exterminar a nuestros semejantes. Hasta que, exalando su último taco, este país ardiera hasta los cimientos.
Y de esta forma, quizás, cuando solo quedemos algunos en pie y nuestra península se haya convertido en un erial, extinta ya nuestra sed de sangre y nuestra codicia infinita, podamos mirarnos a los ojos, nos demos cuenta de que somos todos igual de gilipollas y podamos empezar a hacer las cosas bien desde el principio...
Aburrido de la ineptitud de la empresa y de la prepotencia de mis clientes, mi mente ha empezado a divagar sobre la posibilidad de que esta advertencia pusiera en marcha una cadena de acontecimientos que cambiara España para siempre. Porque en mi imaginación el gobierno no se limitaba a derogar esta ley a todas luces injusta, sino que envalentonado por las pocas voces en contra (ya que aquí o nos ponen un autobús y nos dan un bocata y una gorra o no protestamos por nada), y presionado por la necesidad de sanear sus cuentas, decidía arremeter contra las SICAV, las primas de los empresarios y otros chanchullos financieros semejantes. Esto da lugar, tras semanas de debates infructuosos y de un intenso cruce de descalificaciones entre ambas partes, a la primera manifestación de ricos de la historia, en defensa de las fortunas que tanto (o tan poco) les ha costado amasar. La visión de esa reivindicación de la codicia actuaría como una catarsis colectiva que derribaría de un solo golpe la gran barrera de hipocresía y falsedad de la sociedad. Nadie tendría miedo a decir lo que piensa. Ninguna propuesta será demasiado ridícula. Sería el triunfo final del "todo vale" y el "tonto el último". Y sin los impedimentos de lo políticamente correcto de por medio, los intereses de los poderosos procederían a arrasar con el país.
¿Para qué seguir fingiendo, para qué seguir poniendo buena cara si todo el mundo conoce sus objetivos? Eso pensarían todas aquellas instituciones y empresas que por fin dejarían de lado las buenas maneras para tratar de esquilmar o esclavizar a la población como creyeran más conveniente. Las teleoperadoras volverían a las tarifas abusivas por conexiones lentas y limitadas. Las gestoras de derechos privarían de conexión a cualquiera que se atraviera a bajarse ninguna obra si pagar. Los libros, discos y películas volverían a ser exorbitantemente caros, renunciando a cualquier atisbo de cambio a lo digital. Los intermediarios encarecerían el doble los alimentos y los supermercados tirarían las marcas blancas a la basura. Los políticos solo contratarían a familiares y no quedaría un parque natural sin urbanizar. Los precios de los pisos volverían a subir hasta el infinito y los bancos, que volverían a manejar el cotarro, cobrarían hasta por entrar en las sucursales. La tasa por respirar por fin se aprobaría y andar en vez de comprarse un coche se gravaría con impuestos de lujo.
Después de eso, ante la falta de ataduras, toda entidad o movimiento querría imponer su visión. La iglesia católica abandonaría toda moderación e iniciaría una campaña sin cuartel para imponer un estado teocrático. Esto sería un acicate para el resto de religiones, que con intereses similares y menos recursos acabarían por radicalizarse y atacarse unas a otras con argumentos de infidelidad y paganismo. Ante la barra libre moral, nacerían como setas los partidos políticos más extremos, desde el fascismo más ridículo hasta el comunismo más trasnochado, que no tardarían en crear sus propias instituciones para solapar y sustituir a las existentes. Cada ciudad serían una nación. Cada barrio sería sagrado. Cada calle una trinchera.
Así, finalmente, en este país en el que, como decía aquel, "no hay dos personas que se tomen el café de la misma manera", la aversión por lo diferente se inflamaría en todos nosotros hasta estallar en una guerra absoluta, de norte a sur y de la playa a la montaña, en la que cada persona estaría enfrentada con todas las demás, intentando imponer su forma de hacer las cosas a base de nudillos y metralla. En ese momento de gloriosa violencia alcanzaríamos por fin el esquivo objetivo de la plena igualdad, ya que estaríamos unidos por el pleno odio a nuestros semejantes; sin importar a que oramos, con quien follamos, que equipo seguimos o que lengua hablamos en la intimidad; sin mirar nuestra posición social, nuestros ingresos o la marca de coche; no habría colores, razas o sexo, tan solo el único y común objetivo de exterminar a nuestros semejantes. Hasta que, exalando su último taco, este país ardiera hasta los cimientos.
Y de esta forma, quizás, cuando solo quedemos algunos en pie y nuestra península se haya convertido en un erial, extinta ya nuestra sed de sangre y nuestra codicia infinita, podamos mirarnos a los ojos, nos demos cuenta de que somos todos igual de gilipollas y podamos empezar a hacer las cosas bien desde el principio...
30 de octubre de 2009
Un día como cualquier otro
En el departamento de enfrente, decorado con globos negros y naranjas (estos últimos pintados con caras supuestamente terrorificas), comen tortilla y bocadillos para celebrar Halloween.
Una fila de mesas detrás de la mía varias mujeres discuten sobre diversos realities, programas de cotilleos y otros subproductos televisivos, cuyo amplio conocimiento de la materia contrasta con ese impostado tono de superioridad con el quieren dar a entender que en realidad no los ven.
Un tío, porque siempre hay algún tío, se dedica a reenviar a todo el mundo powerpoints con fotos curiosas, chistes, desnudos o videos pornográficos.
Tres chicas abren entusiasmadas las cajas de ropa que han comprado por catálogo y que se hacen traer a la oficina misma.
Dos compañeros flirtean enfrente de la fuente de agua. Ella lo hace por deporte, jamás le dará una oportunidad.
En el baño, el imbécil de turno deja la taza llena de salpicaduras, no tira de la cadena e incluso puede que se haya dado el gusto de pegar un moco en la pared.
Al correo me llega un cupón enviado por la empresa para comprar en una cadena de zapatos a mitad de precio. En realidad el cupón le llegó a otro empleado para usarlo de forma exclusiva, nunca se debería haber enviado a todo el mundo.
En alguna parte, alguien está robando en el almacén de una delegación.
Al otro lado del teléfono una persona reclama con fiereza que le entreguemos su envío amenazándonos con una demanda. Por supuesto no se ha leído las condiciones del contrato que firmó y de ir a juicio perdería estrepitosamente.
El navegador se cuelga. Hablo con IT y me cuentan que todos nuestros programas están creados para usar Internet Explorer 6 y que ni siquiera se contemplan otras opciones.
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Siento que cada minuto que paso aquí un millón de mis neuronas mueren entre estertores de agonía...
Una fila de mesas detrás de la mía varias mujeres discuten sobre diversos realities, programas de cotilleos y otros subproductos televisivos, cuyo amplio conocimiento de la materia contrasta con ese impostado tono de superioridad con el quieren dar a entender que en realidad no los ven.
Un tío, porque siempre hay algún tío, se dedica a reenviar a todo el mundo powerpoints con fotos curiosas, chistes, desnudos o videos pornográficos.
Tres chicas abren entusiasmadas las cajas de ropa que han comprado por catálogo y que se hacen traer a la oficina misma.
Dos compañeros flirtean enfrente de la fuente de agua. Ella lo hace por deporte, jamás le dará una oportunidad.
En el baño, el imbécil de turno deja la taza llena de salpicaduras, no tira de la cadena e incluso puede que se haya dado el gusto de pegar un moco en la pared.
Al correo me llega un cupón enviado por la empresa para comprar en una cadena de zapatos a mitad de precio. En realidad el cupón le llegó a otro empleado para usarlo de forma exclusiva, nunca se debería haber enviado a todo el mundo.
En alguna parte, alguien está robando en el almacén de una delegación.
Al otro lado del teléfono una persona reclama con fiereza que le entreguemos su envío amenazándonos con una demanda. Por supuesto no se ha leído las condiciones del contrato que firmó y de ir a juicio perdería estrepitosamente.
El navegador se cuelga. Hablo con IT y me cuentan que todos nuestros programas están creados para usar Internet Explorer 6 y que ni siquiera se contemplan otras opciones.
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Siento que cada minuto que paso aquí un millón de mis neuronas mueren entre estertores de agonía...
25 de octubre de 2009
Arrancando el blog de nuevo (o no): 5 cosas para las que debería ser obligatorio un examen psicológico
- Conducir - Mucho deberían aprender los publicistas actuales del genio del marketing que convenció a la humanidad de que pasar de cierta edad y aprobar dos simples exámenes de aptitud serían suficientes para manejar un vehículo a motor. Casi 200 años y decenas de miles de muertos después no solo no hemos salido de nuestro error sino que además siempre acabamos culpando de nuestra propia incapacidad para viajar a más de 20km/h a la voracidad recaudatoria de la DGT, el estado de las carreteras o algún ciclista que pasaba por allí.
- Tener hijos - El debate sobre al aborto se acabaría rápidamente si cada una de las familias que se oponen con tanta fiereza tuvieran que acoger durante un año a cualquiera de los cientos de mocosos adolescentes incontrolables y violentos que pueblan nuestras aulas, fruto de una total desatención de unos progenitores que pensaban que educar a un hijo sería poco más o menos como tener una mascota. Si por mi fuera suministraría a toda la población un anticonceptivo permanente cuyo antidoto solo podría prescribirse a aquellos que demostraran ser capaces de cuidar de algo más complejo que una planta sin echarlo a perder a los tres días.
- Trabajar como teleoperador - Entre las pruebas que han de superar los aspirantes a astronauta antes de salir a una misión real se incluyen todo tipo de exámenes de resistencia al estrés que puedan sufrir una vez en el espacio. Creo que la NASA podría ahorrarse mucho dinero si en vez de eso los hiciera trabajar al otro lado de una línea de atención al cliente durante un mes, soportando las quejas y desvaríos de los usuarios, cubriendo el culo a la empresa cada vez que cometiera un error e intentando vender basura a horas intempestivas a gente seleccionada al azar, todo ello en unos horarios abusivos, con unas condiciones de trabajo esclavizantes y por poco más del sueldo mínimo. Después de eso ir a Marte sería un paseo por el campo.
- Beber alcohol - Cualquier medicamento que tenga la más mínima posibilidad de provocar somnolencia debe ser vendido en farmacia y, en algunos casos, bajo prescripción médica. Sin embargo, una sustancia altamente adictiva, que provoca serios daños al organismo, cuya ingesta puede alterar completamente la personalidad de la que consume y que es responsable directa e indirectamente de cientos de miles de muertos al año se compra en cualquier supermercado. Aunque, claro, si le preguntas a cualquiera te dirá que controla, que solo bebe un vino en las comidas y un cubata de vez en cuando, y que los borrachos irresponsables son los demás.
- Escribir un blog - A poca gente se le ocurriría ir a la plaza mayor de su lugar de residencia y empezar a contar su vida e intimidades al primero que pasara por allí. Sin embargo, incluso la persona más introvertida puede crearse en cinco minutos una página en Blogger o Wordpress y desgranar hasta los detalles más morbosos de su, por lo demás, anodina existencia, aunque después tenga que desactivar los comentarios porque no soporte leer críticas sobre la misma. Lo que, eso sí, no le impedirá estar pendiente del número de visitas, de su posición en la lista de Technorati o del estado de su candidatura a los premios de 20 minutos.
2 de mayo de 2009
Heredaremos el mundo
Han sido muchos años de aguantar las miradas indulgentes y los aires de superioridad de aquellos para los que pasar más de cinco minutos en sus casas les producía urticaria; muchas comidas en la empresa escuchando a nuestros compañeros recitar como papagayos la lista de destinos turísticos que ya han visitado y los que les queda por visitar; muchas horas de conversaciones telefónicas con nuestros padres intentando convencernos de que vayamos al teatro, visitemos una exposición, nos vayamos de vacaciones a un país centroeuropeo o cualquiera de las actividades que en realidad le gustaría hacer a ellos pero ni se atreven a plantearse; muchos momentos de duda y arrepentimiento cuando nos quedabamos enganchados durante horas a un mismo videojuego. Pero parece que, por fin, ha llegado nuestra hora.
Nosotros, los asociales, los marginados, los misántropos; nosotros, los que no salimos de casa ni aunque se incendie y no nos separamos del ordenador ni aunque deje de funcionar; nosotros, los que siempre hemos evitado el contacto personal como si la gente quemara seremos quienes hereden el mundo. Porque teníamos raźon. Y cuando la humanidad haya desaparecido debido a esta nueva plaga bíblica, tomaremos las riendas y crearemos una sociedad más justa, sin canon en los discos ni cuota mensual en el WoW, con anchos de banda simétricos, votación de nuestros representantes por karma, reparto a domicilio de absolutamente cualquier cosa y dos docenas de canales de televisión en abierto donde se emitan series en VOSE.
Sí, bueno, lo de la reproducción lo vamos a tener jodido, pero ya se nos ocurrirá algo...
(Imagen original robada vilmente de aquí)
Nosotros, los asociales, los marginados, los misántropos; nosotros, los que no salimos de casa ni aunque se incendie y no nos separamos del ordenador ni aunque deje de funcionar; nosotros, los que siempre hemos evitado el contacto personal como si la gente quemara seremos quienes hereden el mundo. Porque teníamos raźon. Y cuando la humanidad haya desaparecido debido a esta nueva plaga bíblica, tomaremos las riendas y crearemos una sociedad más justa, sin canon en los discos ni cuota mensual en el WoW, con anchos de banda simétricos, votación de nuestros representantes por karma, reparto a domicilio de absolutamente cualquier cosa y dos docenas de canales de televisión en abierto donde se emitan series en VOSE.
Sí, bueno, lo de la reproducción lo vamos a tener jodido, pero ya se nos ocurrirá algo...
24 de agosto de 2007
2 de marzo de 2007
Españolario
- Administración pública – Reserva natural del “funcionario común”, un mamífero de caracter pasivo que se alimenta a base de café y fotocopias. A pesar de los esfuerzos del gobierno por preservar su hábitat, casi intacto en los últimos 50 años, el cambio climático y las nuevas tecnologías están alterando de forma notable su ecosistema, volviéndolos más activos (algo que no todos pueden soportar).
- Balompié – Sencillo juego infantil en el que dos equipos se peleaban con la excusa de perseguir una pelota. Tras ser relegado por la Pleisteision y comercializado por grandes empresas (quienes le cambiaron el nombre a "fútbol", que vendía más), un grupo de adultos nostálgicos decidió recuperar su espíritu original y pelearse e insultarse entre ellos en los estadios o calles aledañas.
- Cine (español) – Institución benéfica -patrocinada por las tres grandes figuras del país: el gobierno, la televisión y la cerveza- gracias a la cual se mantiene ocupados a los desempleados con vocación artística. Está dedicada exclusivamente al estudio de los problemas sociales, el apareamiento humano y los adolescentes con dificultades de aprendizaje.
- Desempleado - Primer estadio en la vida de una persona tras finalizar sus estudios, que se alterna o precede al de becario/prácticas. El estadio siguiente es el bucle contrato temporal <-> desempleo que se repite de forma indefinida hasta que llega el final de su vida útil o bien involuciona a funcionario. Se habla de casos no documentados de gente que ha conseguido un contrato indefinido.
- ETA - Paradoja espacio-temporal y psico-social que tiene desconcertados a los científicos. Se trata de un grupo terrorista que cree estar luchando contra un gobierno dictatorial desaparecido 30 años atrás y cuya sola mención eleva los niveles de agresividad de las personas que hay alrededor, especialmente si son políticos. Este fenómeno paranormal es el que ha conseguido que se mantenga en activo a pesar de estar localizado en un territorio determinado y de que se posean los medios suficientes para su erradicación.
- Fernandoalonso - Modismo de reciente aparición que significa "todo aquel deportista o grupo de deportistas españoles no relacionados con el balompié que tras ganar una competición de cierta categoría atrae una inusitada atención mediática y consigue que gente a la que nunca le ha importado una mierda dicho deporte se compre una gorra y una camiseta, se vea todas sus apariciones por la televisión y después crea ser una autoridad en la materia".
- Guerra - Antiguo nombre con el que se hacía referencia a un enfrentamiento armado entre dos grupos de población. En la actualidad dicha expresión está siendo muy discutida. El grupo atacante utiliza el término "defensa de la libertad". El que se defiende argumenta sufrir una "invasión". Los países no intervinientes prefieren la palabra "conflicto". Cuando el ejército español participa se habla de "liberación" o "reconstrucción".
- Hombre - El macho de la especie humana española. Existen dos variedades: la heterosexual, pariente directa del gorila, se considera un animal violento, sucio y poco inteligente y tiene que elegir entre refutar dichas acusaciones o dejarse llevar por su naturaleza; por otra parte, la homosexual, con marcado parecido con los papagayos, está considerado como una raza superior y por tanto tiene que cumplir con las altas expectativas que los machos y las hembras heterosexuales han puesto sobre ellos.
- Iglesia – Nombre genérico con el que se conoce a la religión cristiana, antiguo culto monoteísta y apocalíptico escindido del judaismo cuya obsesión por el sexo hizo que perdiera todos sus creyentes. Actualmente es una empresa subsidiaria del gobierno, con competencias en educación y políticas sociales, que además se dedica a proporcionar servicios de hostelería (bodas, bautizos y comuniones).
- Jurídico (sistema) - Conjunto de normas, leyes y jurisprudencia por el que se rigen los españoles. Su sistema democrático establece que la máxima autoridad judicial es uno mismo. Si la norma, ley o resolución judicial beneficia los intereses propios será aceptada y acatada. Si no, será ignorada o recurrida a Estrasburgo y el gobierno de turno acusado de incompetente.
- Leuro - Parasito que se extiende por todo el territorio europeo y que se aloja en las carteras y bolsos de sus víctimas. Los adultos adoptan la forma de billetes de papel y sus huevos las de monedas de cobre. Al contacto con el parásito los humanos pierden la noción del valor económico de las cosas y se vuelven conformistas y derrochadores.
- Móvil (teléfono) - La evolución de la "máquina tragaperras", un ordenador de bolsillo multiusos diseñado para entretener durante los ratos muertos en cualquier parte y sin necesidad de monedas. Tiene la particularidad de no dar premios (excepto descuentos para nuevos terminales) y contar con un sistema de autodestrucción que se activa al cabo de uno o dos años. También sirve para mirar la hora.
- Nacionalistas - Versión actualizada del "hombre del saco" que los habitantes del sur del territorio cuentan a sus hijos cuando se portan mal. Aunque hay diferentes versiones, la historia más común es la de unos bárbaros del norte de lengua y costumbres incomprensibles que algún día arrasarán el país y lo romperán en un millón de islas en la que cada uno de ellos se convertirá en rey.
- Opus Dei - Escisión de la antigua Iglesia y principal empresa competidora de la misma, especialmente en el campo de la educación. El desarrollo de un sofisticado método de lavado de cerebro le permitió crear un ejército de zombies que defendiera sus valores (inalterables desde el paleolítico) y le entregara su dinero sin rechistar, gracias al cual pudieron comprar a uno de los principales partidos españoles, el PP, con el que extender su dominio empresarial.
- Pleisteision - Popular canguro electrónico muy utilizado para el cuidado de los niños, pero que, según afirman determinadas APP (asociaciones de padres paranoicos), se trata en realidad de un aparato diabólico que hipnotiza a los infantes y los empuja al fracaso escolar, el tabaco, la violencia, la bebida, la droga y que no obedezcan a sus padres.
- Rajoy, Mariano - El actual líder de la oposición, militante del Partido Popular -grupo político filial del Opus- y fumador de puros en sus ratos libres. Padece una extraña paranoia esquizoide según la cual todos los males de este mundo son culpa del gobierno y además le persigue un señor bajito con bigote para quitarle el puesto.
- SGAE - Agrupación de músicos callejeros y pedigüeños. Tras muchos años actuando por su cuenta sin obtener apenas beneficios decidieron unir fuerzas y usar métodos de amenaza y extorsión a la hora de pedir sus limosnas. Dado el éxito inicial decidieron extender sus actividades por todo el país, para lo cual compraron a otro de los principales partidos políticos españoles, el PSOE.
- Televisión - Antes conocida como "telebasura", en los albores del nuevo siglo ambos términos se fundieron hasta convertirse en sinónimos. Consiste en una serie de emisiones de baja calidad y nulo contenido (fundamentalmente telediarios, concursos, tertulias, series españolas y programas de variedades) destinados a reducir la emisión de ondas alfa cerebrales y así facilitar la asimilación de anuncios.
- Universidad - Patio de recreo e incubadora social en la que se depositan los adolescentes -con la excusa de obtener una carrera- para mantenerlos apartados de la vida pública y que den rienda suelta a sus hormonas hasta que alcancen la suficiente edad y sentido común para ser utilizados por el mercado laboral en puestos poco relevantes.
- Vivienda – Artículo de lujo que está haciendo furor en los últimos tiempos entre la población española. A pesar de estar compuesto de materiales aparentemente inertes (cuya unidad mínima es el ladrillo) se comporta como un ser vivo, ya que se reproduce a lo largo de un territorio y aumenta su valor anualmente. Los bancos ofrecen ayuda a las parejas para hacerse con uno de estos preciados objetos a cambio del corazón de su hijo primogénito.
- Zapatero, José Luis Rodriguez – Actual presidente del gobierno, militante del PSOE - grupo político filial de la SGAE- y actor cómico inglés en sus ratos libres. Aprendió de su predecesor, José María Aznar, la milenaria técnica de conseguir que una parte de la población le apoye y otra le insulte, de forma que mientras se pelean entre sí pueda gobernar a su antojo.
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