Ante la gran pregunta de si un friki nace o se hace yo tengo muy clara la respuesta: esto se lleva en los genes. De niños más o menos todos hemos visto las mismas películas y series, leidos los mismos libros y cómics, comprados los mismos juguetes (bueno, sobre todo si tus padres tenían pasta, claro) y tenido los mismos héroes y referentes. Pero solo a algunos eso nos ha dejado una huella indeleble y con el paso del tiempo no solo no los hemos olvidado sino que nuestro interés ha ido a más.
Este es un pequeño homenaje a diez películas cuyas imágenes se me quedaron grabadas en la retina y que, en cierta manera, son responsables de que sea un caso perdido.

Vista con la perspectiva del tiempo uno se da cuenta de hasta qué punto era ridícula. Ya no solo por la caracterización y los efectos, sino también por el guión y ese toque gay de Dolph Lundgren con el pecho al descubierto untado de aceite. Pero, reconozcámoslo, He-Man era un éxito por aquella época. Todos nos tragábamos la serie de animación y los que se lo podían permitir compraban sus muñecos. Y, por supuesto, cuando se estrenó la película en el cine de mi pueblo fuimos a verla en masa...

De acuerdo, esta no es una película friki propiamente dicha. Pero si de todo lo que ocurre en la película (genial por otra parte) lo que más se te queda grabado es la escena de Thor a pesar de que hasta ese momento apenas has leido nada de Marvel, no lo dudes: estás destinado a que los cómics invadan tu casa...

Un niño con los planos de una nave espacial en la cabeza y que acaba pilotando un vehículo extraterrestre con una inteligencia artifical que ya quisiera HAL 9000. ¡Y salía Sarah Jessica Parker! Ni siquiera hace falta decir por qué está en la lista...


Creo que aprendimos más nociones de anatomía con esta película que en todas las clases del colegio. Pero es que además resulta de por sí uno de esos productos de los que ya no se hacen. Siendo una película para toda la familia combinaba ciencia-ficción con ciencia de verdad, una nave molona, un protagonista que induce a otro a beber whisky para que pueda tajarse él mismo y a besar a su propia novia para intercambiar fluidos, y un malo derritiéndose con jugos gástricos. Por qué no harán más películas así...

Aunque esta película me pilló un poco más talludito, lo cierto es que me abrió nuevas perspectivas. Después de tanta película futurista infantil resultó muy gratificante ver algo serio, adulto y con crítica social. Gracias a ella me interesé más adelante por las novelas de ciencia-ficción clásicas y empecé a mirar al género con otros ojos...

Y hablando de ciencia-ficción, no podía dejar de nombrar esta. Tron fue posiblemente una de las primeras de su género que vi y me estuve semanas alucinando con ella. No era para menos, puesto que no se había hecho nada igual hasta entonces. Recuerdo pasarme tardes enteras construyendo los tanques de la película con cualquier cosa. E incluso hacer competiciones de motos virtuales en el patio del colegio o con un folio y dos bolígrafos...

Una mañana llevaron a toda mi clase al auditorio del pueblo a ver esta película. A partir de entonces el mundo se dividió en dos: los que consideraron que era una película muy romántica (o muy estúpida) y los que nos pasamos días y días repitiendo como papagayos: "Hola, me llamo Íñigo Montoya. Tu mataste a mi padre, prepárate a morir". Cuando muchos años más tarde recibí una clase gratuita de esgrima durante mi beca Erasmus en Brighton, estuve a punto de gritar la frase en voz alta frente a mi oponente. Lástima que era italiana y no se habría enterado del chiste...

Otro ejemplo de que antes las cosas se hacían de otra manera. No creo que a nadie se le ocurriera en estos momentos poner a un icono de la ambigüedad como es David Bowie como protagonista de un producto infantil. Eso sí, a día de hoy todavía no recuerdo que es lo que me dejó más impresionado, si el monumental despliegue de fantasía, criaturas y efectos especiales, o la propia Jennifer Connelly...

Sí, vale, la última era muy obvia. Pero, joder, ¡¡es La guerra de las galaxias!! Después de esta película ya no hay vuelta atrás...
Este es un pequeño homenaje a diez películas cuyas imágenes se me quedaron grabadas en la retina y que, en cierta manera, son responsables de que sea un caso perdido.
MASTERS DEL UNIVERSO

Vista con la perspectiva del tiempo uno se da cuenta de hasta qué punto era ridícula. Ya no solo por la caracterización y los efectos, sino también por el guión y ese toque gay de Dolph Lundgren con el pecho al descubierto untado de aceite. Pero, reconozcámoslo, He-Man era un éxito por aquella época. Todos nos tragábamos la serie de animación y los que se lo podían permitir compraban sus muñecos. Y, por supuesto, cuando se estrenó la película en el cine de mi pueblo fuimos a verla en masa...
AVENTURAS EN LA GRAN CIUDAD

De acuerdo, esta no es una película friki propiamente dicha. Pero si de todo lo que ocurre en la película (genial por otra parte) lo que más se te queda grabado es la escena de Thor a pesar de que hasta ese momento apenas has leido nada de Marvel, no lo dudes: estás destinado a que los cómics invadan tu casa...
EL VUELO DEL NAVEGANTE

Un niño con los planos de una nave espacial en la cabeza y que acaba pilotando un vehículo extraterrestre con una inteligencia artifical que ya quisiera HAL 9000. ¡Y salía Sarah Jessica Parker! Ni siquiera hace falta decir por qué está en la lista...
LOS GOONIES

Sobran los comentarios...
EL CHIP PRODIGIOSO

Creo que aprendimos más nociones de anatomía con esta película que en todas las clases del colegio. Pero es que además resulta de por sí uno de esos productos de los que ya no se hacen. Siendo una película para toda la familia combinaba ciencia-ficción con ciencia de verdad, una nave molona, un protagonista que induce a otro a beber whisky para que pueda tajarse él mismo y a besar a su propia novia para intercambiar fluidos, y un malo derritiéndose con jugos gástricos. Por qué no harán más películas así...
LA FUGA DE LOGAN

Aunque esta película me pilló un poco más talludito, lo cierto es que me abrió nuevas perspectivas. Después de tanta película futurista infantil resultó muy gratificante ver algo serio, adulto y con crítica social. Gracias a ella me interesé más adelante por las novelas de ciencia-ficción clásicas y empecé a mirar al género con otros ojos...
TRON

Y hablando de ciencia-ficción, no podía dejar de nombrar esta. Tron fue posiblemente una de las primeras de su género que vi y me estuve semanas alucinando con ella. No era para menos, puesto que no se había hecho nada igual hasta entonces. Recuerdo pasarme tardes enteras construyendo los tanques de la película con cualquier cosa. E incluso hacer competiciones de motos virtuales en el patio del colegio o con un folio y dos bolígrafos...
LA PRINCESA PROMETIDA

Una mañana llevaron a toda mi clase al auditorio del pueblo a ver esta película. A partir de entonces el mundo se dividió en dos: los que consideraron que era una película muy romántica (o muy estúpida) y los que nos pasamos días y días repitiendo como papagayos: "Hola, me llamo Íñigo Montoya. Tu mataste a mi padre, prepárate a morir". Cuando muchos años más tarde recibí una clase gratuita de esgrima durante mi beca Erasmus en Brighton, estuve a punto de gritar la frase en voz alta frente a mi oponente. Lástima que era italiana y no se habría enterado del chiste...
DENTRO DEL LABERINTO

Otro ejemplo de que antes las cosas se hacían de otra manera. No creo que a nadie se le ocurriera en estos momentos poner a un icono de la ambigüedad como es David Bowie como protagonista de un producto infantil. Eso sí, a día de hoy todavía no recuerdo que es lo que me dejó más impresionado, si el monumental despliegue de fantasía, criaturas y efectos especiales, o la propia Jennifer Connelly...
LA GUERRA DE LAS GALAXIAS

Sí, vale, la última era muy obvia. Pero, joder, ¡¡es La guerra de las galaxias!! Después de esta película ya no hay vuelta atrás...




























