30 de noviembre de 2005

La nínfula



En toda sociedad existen tabús. Impuestos por razones culturales, sociales, religiosas o políticas, con el tiempo el motivo por el que deja de hablarse de un tema particular se acaba diluyendo hasta ser olvidado por completo. Pero aún así, la gente sigue manteniéndolo sin tan solo preguntarse el porqué.

Uno de los tabús de la sociedad occidental que más gracia me hacen es el del sexo con menores. Sí, ya lo se, es un tema serio y no está el horno para bollos, sin embargo no puedo menos que tomármelo a broma. Ya para empezar soy bastante crítico con el concepto "mayoría de edad", más aún en unos tiempos en los que no falta quien afirme que la adolescencia dura hasta los 35 años. Si nos atenemos a eso, tener 18 es poco menos que ser un niño de teta. Pero además la experiencia me ha demostrado que al menos en cuanto a la población heterosexual masculina se refiere, la visión sobre este tema es bastante hipócrita. Preguntados sobre el asunto (en la más estricta intimidad, por supuesto), la respuesta que más veces he oido es "tio, que eso es ilegal". La ilegalidad, la multa, la carcel, el delito parecer ser lo único que les preocupa. Aquí no intervienen las cuestiones morales, sociales o incluso psicológicas, porque la realidad es que las menores nos ponen. Si no estuviera prohibido y de ellos (nosotros) dependiera, se habrían (nos habríamos) acostado con más de una.



Michelle Jenner es una nínfula barcelonesa de 19 años que acaba de asaltar las pantallas gracias a su papel de Sara en la serie "Los hombres de Paco". Su vocación de actriz nació muy pronto, ya que estudió canto e interpretación en el colegio y en la escuela Company&Company. Pero además su belleza ya había llamado la atención desde que tenía dos años y por eso su madre no dudó en llevarla a castings de publicidad, participando en diversos anuncios y videoclips. Al acabar el bachillerato decidió que quería labrarse una carrera como actriz y entró en la escuela de interpretación Nancy Tuñon, donde solo pudo hacer un curso ya que enseguida la llamaron para grabar la serie.

A pesar de su escasa formación y su nula experiencia, los productores han sabido ver el potencial que hay en ella. De hecho, en mi opinión, es una de las mejores de la serie y lo demuestra lo bien que está cumpliendo su propósito: provocar sexualmente. Sara, la hija de Paco, tan solo tiene 16 años, pero está ciegamente enamorada de su padrino Lucas (Hugo Silva) y ha emprendido una campaña de acoso y derribo contra él. En todos los capítulos le lanza insinuaciones bastante explícitas (incluso ha llegado a meterle mano), siempre con ese gesto a la vez aniñado y lascivo que en la vida real haría caer en la tentación a más de un Humbert Humbert. Y cuando no están juntos los guionistas ya se encargan de que se pasee por la pantalla en ropa interior o con un escueto uniforme de colegiala.




Aunque en la televisión es todavía una desconocida, en realidad hace ya mucho tiempo que seguimos la carrera de Michelle. Porque desde que a los 6 años su padre, Miguel Angel Jenner, actor y director de doblaje, la invitara a decir un par de frases en la preparación de una película, se ha convertido en una de las voces más prometedoras de los últimos años en ese campo. Suyas son las interpretaciones de Hannah en "Toy Story", Debbie en "Billy Elliot", Carmen en "Spy Kids", Vivian en "Amanecer de los muertos" y así hasta 100 intervenciones distintas. Aunque quizás la que más recordemos, sobre todo debido a la cercanía del estreno de la última película, es por ser la voz de Hermione Granger en "Harry Potter". Pensar que una belleza en flor como esta se encuentra detrás de la belleza que también empieza a despuntar en Emma Watson es deliciosamente inquietante.

Es muy guapa, tiene unos ojos enormes, trabaja como una profesional, apunta maneras como actriz y promete tener un físico muy interesante dentro de unos pocos años. Y además sus padres le dieron un nombre molón. En mi opinión tiene todas las papeletas para convertirse en una futura estrella (y míto erótico) del cine, la televisión o lo que se proponga. Así que he decidido darle un voto de confianza y con tan solo unos meses en la pantalla ya la he convertido en uno de mis fetiches.

Aunque solo sea por lo bien que le sienta el uniforme de colegiala...

28 de noviembre de 2005

Tu sumiso esposo


Una de las peores cosas de estar desempleado y que te rechacen en todas las entrevistas de trabajo es la sensación de inutilidad que te crea. Sabes que no es cierto, que ya has demostrado antes lo que valías y que son solo las circunstancias lo que te mantienen apartado de la vida laboral, pero aun así no puedes evitar pensar que quizás no haya sitio para tí. Que quizás te has equivocado en tus planteamientos. Que quizás tu lugar está en otra parte.

Pensaba yo ayer en esto cuando he recordado el último mensaje de la coleguilla Turuta. Ella, al igual que algún que otro bloguero más, no puede entender la actitud de las feministas de última hornada, las que están consiguiendo que el término "machista" suene a halago. Las talibanas, como las llama ella, tienen una visión extremista de la lucha por los derechos de la mujeres que han convertido poco menos que en una guerra santa. Combaten la intolerancia con la intolerancia, tratando de imponer sus ideas sobre como deberían ser las cosas y rechazando todo lo que entienden ellas que puede ser un paso atrás. Quieren una igualdad total, absoluta, sin paliativos; una igualdad desigual, sin tener en cuenta las diferencias naturales de las personas, los credos, las razas. Y estoy empezando a pensar que le voy a pedir una de estas a los Reyes Magos.

Quizás no estoy hecho para trabajar. No me gusta tratar con la gente (a pesar de que es a lo que me he dedicado durante toda mi vida laboral) y me encuentro cómodo encerrado en casa. Porque de hecho es una de las cosas que más valoro, mi casa, mi cubículo, mi pequeño universo. Son muchos los pisos en los que he vivido y siempre he tratado de encontrar uno mejor, de adaptarlo a mis gustos y necesidades. Así que quiero darle la vuelta a la tortilla. ¿No quieren las talibanas igualdad? ¿No quieren equipararse a los hombres con todo lo bueno y todo lo malo? Pues yo también. Quiero ser ama de casa.

Después de casarnos (no por la iglesia, pero si atando bien atada a mi pareja) será la talibana quien trabaje y me mantenga. Tendrá que ser un buen trabajo, por supuesto, pero supongo que ella no se conformará con cualquier cosa. Vicedirectora de algo, como mínimo. Por las mañana me levanto temprano (incluso antes que ella) para prepararle el desayuno a los crios. Porque tendremos crios, al menos tres, aunque haya que adoptarlos ya que yo no puedo concebirlos y ella estará muy ocupada con su carrera. Para cuando ella se levante y se tome apresuradamente su café al tiempo que lee el Expansión, ya los he montado en mi coche (tendré uno propio, pequeñito, de segunda mano) y me llevo a los dos mayores a la escuela. Después me paso por el mercado para hacer tempranito la compra (ya se sabe que el género fresco se acaba pronto) y me volveré a casa con el peque para empezar a limpiar. Eso de hacer la casa me gusta. Que reluzcan los azulejos de la cocina y el baño, quitarle el polvo a los muebles, poner la lavadora, planchar la ropa. La verdad es que ahora no plancho muy bien y no lo hago a menudo, porque no me preocupa mucho mi aspecto. Pero la talibana querrá sus trajes de chaqueta con falda a punto para la próxima reunión o viaje de negocios.

A mediodía cojo otra vez al peque y me voy a hacer un par de recados, aprovechando para comprar pan recién hecho. Y antes de volver a casa me paro un momentito en el parque, a fumarme un cigarrillo a escondidas (a mi talibana no le gusta que fume) y flirtear con otras amas de casa. Que esté casado no significa que tenga que renunciar a sentirme deseado y eso de ir con niño tiene mucho tirón. Pero no puedo entretenerme mucho, ya que tendré que volver a hacer la comida. No me gusta cocinar para mi solo, pero cuando ya seamos 5 las cosas cambiarán. Bueno, en realidad ese día somos dos. Mi talibana me llama para decirme que tiene una comida de negocios (sí, sí, ya veremos lo que le estás comiendo y a quien) y los niños se han quedado en el comedor de la escuela. Así que meto su plato en el frigorífico y como a solas con el peque viendo las noticias.

Después de fregar los platos llamo a mis amigas y tomamos café en el salón, mientras ponemos a parir a nuestros maridos/mujeres. Una de ellas ha traido tarta, pero no queremos comer mucho para no perder la línea. Antes de las 5 toca zafarrancho de combate; los niños van a salir de la escuela. Llevo en mi coche a una de ellas, que vive cerca, para poder recoger también a su crio. Hemos follado un par de veces, pero mi talibana, por supuesto, no se enterará nunca. Tras volver a casa todo es un caos. Los niños se toman la merienda mientras ven los dibujos y luego me toca obligarles a hacer los deberes y recoger sus cuartos antes de la cena. Ellos lo harán primero, después de que bañe y acueste al peque. Después me toca arrancarlos de la videoconsola para que se vayan también a dormir, bajo amenaza de contarles un cuento.

Vuelvo a cenar solo, viendo las mismas noticias que ya pusieron a mediodia. Mi talibana llega por fin, con mil excusas y la promesa de llevarme un fin de semana a la sierra. Definitivamente tiene una aventura, pero ya me enteraré quien es. Le indico donde está el plato de mediodia para que se lo caliente ella misma. Después nos quedamos viendo la tele un rato, hasta que empieza a dar cabezadas y la tengo que arrastrar a la cama. Allí, para variar, se pone cariñosa, pero a mi me duele la cabeza. Ya me desquitaré el sábado, que es cuando tiene que cumplir. Y más le vale darme mis dos orgasmos si no quiere que esté toda la semana de morros. Espero que al menos se acuerde de que nuestro aniversario será pronto, porque ya se le olvidó mi último cumpleaños. Eso sí, luego me recompensó con unas pequeñas vacaciones. Siempre trata de arreglarlo todo con regalitos y viajes. Al menos ella lleva los mismos cuernos que yo.

Pero en el fondo nos queremos mucho...

27 de noviembre de 2005

Mediterraneo



A veces la gente me pregunta, "¿qué haces aquí?"

Lejos de mi familia, de mi tierra, de los que se hacen llamar mis amigos; sin encontrar trabajo, sin hacer nada útil, sin que haya siquiera una persona o un compromiso que me retengan.

A veces yo también me hago la misma pregunta. A veces no se que es lo que hago aquí.

Me paso los días delante del ordenador, buscando ocupación, distrayéndome con mis escritos, intentando encontrarle un sentido a mi existencia, consumiéndome por dentro. Los días caen como pesadas losas, todos iguales, sin que apenas cambie nada.

Entonces llega un día como este.

Entonces algo me impulsa a salir fuera de casa, a recorrer una ciudad que conozco con los ojos cerrados. Nada más pisar la acera siento el calor de los últimos rayos de sol en mi cara, el viento que me despeina, el olor a arena y salitre que llega desde el otro lado del castillo. Avanzo por las calles vacias, apoderándome de la placidez que emanan los días de asueto, la tranquilidad y el silencio que lo invaden todo. Me escabullo por los barrios viejos, entre casas abandonadas y edificios históricos. Doy un paseo por la playa, siento como mis pies se hunden en la arena, esquivo las olas, me detengo a mirar el horizonte.

Y sonrio.

Sonrio porque recuerdo el motivo que me impulsa a permanecer aquí en contra de la lógica, la razón y el sentido común.

Sonrio porque amo el mediterraneo. Y sé que jamás podría volver a vivir lejos de él...

Una nueva hazaña de Harry Potter

¡Alargar los días!

El relato encadenado. Capítulo 11

Escrito por Xun, del blog Confablogario de un tal Xun


De pronto vinieron más dudas, ¿Qué coño sucedía? Ya no importaba, no quería saber nada, debía esfumarse; probablemente estaba bien jodido.

Un monstruo... siempre la imagen de un monstruo venía a mi cabeza cuando cerraba los ojos intentando dormir. Me sentía triste pero con cada trago el alcohol me sedaba un poco más y olvidaba por momentos lo que me había llevado a ese estado. Después de ocho largas horas de vuelo, una cena de avión y cuatro vasos de vino, no tenía intenciones de esperar sentado por largo tiempo. Ella y las maletas se habían quedado en algún lugar y yo no tenía muchas opciones mas que desaparecer en esta ciudad sin nombre, esperar que alguien se acercara, un imbécil que pensara que alguien como yo, débil, frágil e indefenso podría ser una presa fácil. Me ofrecería un cigarro, lumbre, quizá hablaríamos un poco del clima y después lo intentaría, pobre.

Entre tanta gente nunca me había sentido tan solo, pero me gustaba la sensación de pensarme alguien diferente. Si me dieran a escoger, tendría una vida regular, iría a la escuela, tareas, ensayos de último minuto, me gustaría caminar por las calles sin pensar, caminar por caminar, dormir por dormir, soñar. Pero no, no tenía tiempo para pensar en eso... las imágenes y las ideas no me habían dejado dormir en días... imágenes que no eran mías, quizá una historia que había leído en algún lugar, en alguna terminal olvidada, en algún hotel sucio, imágenes de dolor...



Las imágenes y el callejón se acabaron y luego su voz "você vive a vida somente uma vez"; el calor en la espalda, la sangre, el miedo, el dolor, el monstruo detrás de mi, un animal fuirioso, no alcancé a voltear. Tocarle, eso hubiera sido suficiente. Cazador cazado, ... ¿por qué Eva?


Continua en... Duque de cabrito

26 de noviembre de 2005

Añorando los 80



Me estoy haciendo mayor. Aparte de por el incuestionable hecho de que envejezco como todo el mundo (bueno, menos Cher, que cuantos más años tiene más buena está), me he soprendido esta mañana a mi mismo rememorando con nostalgia los años en los que era un marginadito social. Hace ya algún tiempo que vivimos un descarado "revival" de los 80, acentuado este último mes con la llegada de Cuatro y su empeño suicida (aunque obviamente muy rentable) de rescatar del olvido esas series que veíamos cuando eramos unos "ñacos". Así que aprovechando que hoy no tengo ganas de quitarle el bozal a mi subconsciente y que mañana es domingo, voy a hacer un somero repaso a aquellos hitos de mi infancia que me han marcado de una manera o de otra.


Un alimento: el tulicrem


La alternativa de Tulipán a la fuerte competencia de la Nocilla. Una crema de chocolate densa, esponjosa, hiperedulcorada y que posiblemente era una bomba de colesterol. Pero en aquellos tiempos no nos preocupábamos de la obesidad infantil y, que cojones, estaba buenísima. A pesar de sus campañas de promoción (todavía conservo algunos "Mortadelos" con sus anuncios) acabó siendo retirada del mercado. Mataría por poder volver a probarla.


Unos dibujos: la aldea del arce


A pesar de ser considerados dibujos "para chicas", yo me quedaba fascinado delante de la tele viendo esta serie. Fue uno de los productos que nos llegaron en aquella primigenea invasión japonesa antes de que aquí escucharamos por primera vez la palabra "manga", junto con Heidi, Candy Candy, los Caballeros del Zodiaco y demás. Lo que más recuerdo era su preciosista animación; pura artesanía. Ya no hacen dibujos así.


Un juguete: los Madelman 2050


Cuando Exin compró la patente de los muñecos Madelman, lanzaron una ambiciosa versión futurista de los mismos destinada a hacer la competencia a los G.I. Joe. Había dos bandos: los C.O.T.A, defensores de la tierra, y los Zarkon, invasores extraterrestres. Estaban equipados con un ingenioso juego de imanes, de forma que si se juntaban dos muñecos de bandos opuestos los Zarkon revelaban su auténtico rostro reptiliano. A pesar de ser muy molones los retiraron pronto del mercado, intuyo que por su elevado precio. Yo babeaba por la nave Falcon zarkoniana, pero solo conseguí el muñeco que aparece en la foto.


Una película: Aventuras en la gran ciudad


La frase "ya no se hacen películas como las de antes" posiblemente la haya dicho cada generación desde que el cine es cine. Pero si hablamos de films para adolescentes, hoy día es una realidad como un templo. Plagados como están ahora de efectos especiales, animación en 3D y demás adornos inútiles, los cineastas han olvidado lo más importante: la historia y los personajes. Seguramente ninguna de las producciones actuales conseguirán despertar después de 20 años las mismas sensaciones que "Los Goonies", "El club de los cinco", "Todo en un día" o esta misma. Ni siquiera la voy a comentar; quien no la haya visto que la alquile o se la descargue ahora mismo. Y recordad, de aquí no sale nadie sin cantar un blues.


Una canción: Everybody Wants To Rule The World
de Tears For Fears


Cuando alguno de los artistas llorones que utiliza la SGAE como cabeza visible en su lucha contra la piratería tenga cojones a hacer una canción así (en cuanto a calidad y longitud), entonces compraré sus discos. Con eso queda dicho todo.


Un videojuego: Leisure Suit Larry


En el patio de la escuela se hablaba entre susurros de un juego prohibido, uno en el que el objetivo no era matar demonios o rescatar princesas, sino nada más y nada menos que... ¡echar un polvo! Los más privilegiados (es decir, los que tenían ordenador en casa, que en aquella época era un lujo), lo mostraban a su círculo más íntimo de amigos a escondidas de sus padres. Para los demás alcanzó la categoría de leyenda urbana hasta que siendo más adultos pudimos hacernos de una copia. Es cierto que la primera versión era mala de cojones, pero dedicar todo una aventura gráfica al sexo y que no la prohibieran de inmediato es algo que solo podía ocurrir en esa época.


Una mujer: Verónica Mengod


Tras haber sido educados por payasos, marionetas, dibujos animados y adultos complacientes, llegó "El Kiosko". Sinceramente, no soportaba a ese horrible muñeco de orejas enormes y voz chillona llamado Pepe el Soplillo, pero aún así no me perdía un programa. Y ella tenía la culpa. Mucho antes de que llegaran las presentadoras actuales, que enseñan más escote que matemáticas, se convirtió sin darse cuenta en nuestro primer icono erótico. Estoy convencido de que ella es la responsable del morbo que despiertan las pelirrojas a toda mi generación.

Quien tuviera ahora 9 años, ¿verdad?

25 de noviembre de 2005

Aqui sobra gente

¡¡Alguien me está metiendo mano!!


Según las estadísticas, en este país hay cuarentaypico millones de personas tirando por lo bajo (y eso seguramente sin contar a los inmigrantes). Teniendo en cuenta la superficie del territorio español, la densidad de población no es muy alta (si la comparamos con Japón, por ejemplo), pero aún así es bastante gente. Y, sinceramente, empiezo a pensar que aquí sobran unos cuantos. No realmente porque falte sitio (aunque, bueno, en Madrid y en Barcelona sí que están un pelín apretados), sino porque es necesario un pequeño cambio de aires. Mayormente lo que sería deshacernos de los trastos inútiles y limpiar un poco la casa, que lo está pidiendo a gritos.

Siguiendo la línea que inició la revista El Jueves al hacer su renovación de contenidos (y de precio. ¿eh, pillines?), quiero señalar a unos cuantos colectivos que, en mi modesta e inútil opinión, ya sobran. Son los siguientes:

La tuna - Usease, un grupo de adultos (algunos de los cuales rondan o superan la treintena) vestidos como estudiantes de hace nosecuantos siglos que con la excusa de preservar el cancionero tradicional se dedican a irse de farra cada vez que pueden, consumiendo alcohol y otras sustancias en cantidades industriales. Para acceder hay que soportar las humillaciones de los veteranos durante un tiempo, tanto en público como en privado. Y todo ello con el consentimiento e incluso el patrocinio de las universidades. Que digo yo, ¿realmente hacen falta? ¿se hundiría la enseñanza superior sin aguantar a estos individuos borrachos y asaltando a las mujeres a golpe de "Clavelitos" a todas horas?

Jimenez Losantos - Ni libertad de prensa ni leches, cuanto más lejos mejor...

La nobleza - Usease, un colectivo de personas con una serie de privilegios inamovibles otorgados hace tropocientos años, que se heredan de padres a hijos y que de alguna manera los hace superiores al resto de los mortales. Además cobrando de los fondos públicos, si mal no recuerdo. Que digo yo, en pleno siglo XXI, ¿para qué sirven los condes, duques, marqueses y demás parásitos? ¿Para hacer sentir inferiores a los demás? ¿Para que el Hola tenga algo de lo que hablar? Es más, ¿para qué coño necesitamos una monarquía? ¿No sabemos vivir sin alguien por encima de todos nosotros?

Nacho Vidal y Celia Blanco - Porque las comparaciones son odiosas...

La SGAE - Usease, una entidad privada en principio dedicada a gestionar los derechos de autor de músicos, artistas y demás, que con el paso del tiempo se ha hecho con el control de los medios de producción y distribución, obteniendo cuantiosos beneficios por ello. Para poder participar en sus decisiones hay que tener unos ciertos ingresos (los mindundis no cuentan), no todos sus abonados están protegidos de la misma manera y si no cedes a sus presiones (ya seas creador o consumidor) te conviertes en su enemigo. Que digo yo, ¿realmente tenemos que soportar esto? Con la cantidad de medios de distribución actuales (especialmente internet), ¿son necesarios unos intermediarios de métodos mafiosos que contribuyen a encarecer el precio de las obras? Además, si la cultura es algo público, ¿por qué la controla una empresa privada? ¿No deberían ser las administraciones públicas quienes velaran por estos derechos?

Los de la cuenta naranja - ¡¡Que se callen ya, coño!!

Los toreros - Usease, unos individuos que consideran que matar animales en presencia de cientos de personas, y ayudados por una cuadrilla que le cubre las espaldas, es "arte". Y aunque no lo consideren, es una buena forma de hacerse ricos y famosos. Que digo yo, en estos tiempos en los que tanto se nos llena la boca al hablar de derechos y respeto al medio ambiente, ¿por qué consentimos que se haga espectáculo de un derramamiento de sangre? ¿Se hundirá el país si desterramos todas las costumbres bárbaras que suponen el maltrato y muerte de un animal? Es más, ¿por qué seguimos ensalzando a la figura del torero? ¿Acaso no se están jugando también la vida, y dejándosela en muchos más casos por el camino, los currantes de una obra que ganan 10 veces menos que ellos al mes?

Los cocineros de prestigio - Comíamos mucho mejor antes de que llegaran ellos con sus aires, nieblas, brumas y otros platos minimalistas...

Los ultras - Usease, unos descerebrados que con la excusa de un deporte (el que sea, gilipollas los hay en todas partes), se dedican a provocar peleas con otros seguidores, en ocasiones con resultado de muerte. Algunos con ideología de extrema derecha, otros simplemente con falta de riego cerebral. Que digo yo, ¿hasta cuando van a tolerar su presencia en los estadios y recintos deportivos? Es más, ¿hasta cuando van a propiciar los distintos clubes la rivalidad feroz entre aficionados? Si por mi fuera, no se permitiría la presencia de público en los enfrentamientos deportivos durante un añito o dos, a ver si se calmaban los ánimos.

Los famosetes - No creo ni que haya que dar explicaciones...

La jerarquía religiosa - Usease, unos señores que, como la nobleza, parecen ser superiores a los demás gracias a un título otorgado por otro señor que, supuestamente, está por encima de todos. Aunque no creas en las cosas que dice. Que digo yo, dejando de lado el hecho de ser ateo, ¿no se supone que predican la igualdad, la humildad, la pobreza y todas esas cosas? ¿De verdad es eso compatible con tener chófer, coche oficial y un sueldo superior al de cualquiera de tus feligreses?

El neng - Ah, no, espera, que este ya se ha ido...

Me gustaría incluir en esta lista a los maltratadores, los especuladores, los que beben en exceso, los que conducen como locos y a los políticos que no hacen ni el huevo. Pero si fuera así... ¡¡aquí no quedaría casi nadie!!

24 de noviembre de 2005

Soy el mejor

"Estoy taaaan emocionada...
esto... ¿se ve bien el escote?"




Reconozcámoslo: nos gusta que nos adulen. Nos encanta que nos digan lo guapos, listos, fuertes o habilidosos que somos, aunque sea mentira. Todos tenemos nuestro pequeño o gran ego, por mucha falta de autoestima de la que presumamos (aquí puedo incluirme yo) y adoramos que lo inflen lo más posible. Y para eso se crearon los premios. Los hay para cualquier cosa: mejor libro, mejor película, mejor web, mejor coche; al rostro más bonito, el cuerpo más musculado, las tetas más grandes, el pelo más brillante; al más rápido comiendo perritos calientes, al que más mordeduras de alacran soporte, al que más pinzas para tender la ropa se pueda prender en el cuerpo. Cualquiera, en algún momento de su vida, puede recibir un premio. Incluso yo tengo uno de dibujo que gané en la escuela...

Hace pocos días se fallaron los premios Best of the Blogs (BOBs para los amigos), que se consideran en estos momentos los galardones más prestigiosos para weblogs a nivel internacional. Básicamente porque no hay otros (bueno, también están los del diario gratuito 20 minutos, pero... ¿los darán algún día?). Y, venga, joder, seamos sinceros: más de uno, y de dos, ha sentido una pequeña o gran punzada de envidia al ver los nombres de los ganadores. Aunque no hayan participado. Bien es cierto que con un blognicho de tres al cuarto (como este, por ejemplo) pocos premios se pueden conseguir, pero ¿a que nos gustaría que lo hicieran? Aunque no hubiera premio en metálico, ni nos regalaran nada, tan solo por la satisfacción de que nos dijeran "eres el mejor". Bueno, por eso y por la publicidad gratuita, claro...

En estos momentos se calcula que hay varios millones de blogs en el mundo, creciendo a ritmo exponencial cada día. Con semejante competencia, ¿qué probabilidades tenemos de que el nuestro se distinga entre todos los demás? Tan solo para los premios 20Blogs hay más de 2000 candidatos (y muchos más que habría si dejaran las listas abiertas). Es más que probable que jamás veamos un premio, como mucho una palmadita en la espalda de amigos y colegas blogueros. Así que Asco de vida, en un acto de desvergüenza absoluta (ya me arrepentiré de esto otro día), ha decidido otorgar sus propios premios. Bienvenidos a la primera y única edición de los...


TRUCHO AWARDS



La mecánica del concurso es muy simple: no hay concurso. Ni categorías, ni sorteo, ni votaciones, ni hostias. ¿Quieres un premio? ¡¡Otórgatelo tu mismo!! ¿Quién mejor que tú sabe que tu blog es el mejor de todos? ¡Nadie! Así que para qué pasar por farragosas rondas de clasificación, hacer promoción para que te voten tus conocidos y quedarte sin uñas esperando los resultados. Todos somos ganadores, todos recibimos un premio. Nuestro lema es: "Premios trucho. Soy el mejor porque me quiero mucho".

Aquellos que quieran participar en esta enorme e infantil exaltación del ego, tan solo tienen que descargarse el logo oficial del concurso (o hacer un hotlink) y colocarlo en su página:



Vale, el logo es feo de cojones, pero ya he dicho que el diseño gráfico no es lo mio. También podeis copiar la iniciativa y crear uno vosotros mismos. O declararme mentalmente perturbado y enviar a dos enfermeros con camisa de fuerza. O simplemente dejar de leer mis paridas. Pero, ¿y lo que vais a fardar diciendo, "Eh, que mi blog tiene un premio"?

23 de noviembre de 2005

Que te den

Esta foto no viene a cuento con el mensaje,
pero me gustan las jovencitas con las tetas grandes.
¿Algún problema?



Hoy estoy cabreado. Muy cabreado. Realmente cabreado. Como dicen en mi pueblo, "se me va a salir la almorrana de la condenación que traigo" (entiendase, condenación= exasperación). Esta mañana he recibido la carta con la que muy amablemente una empresa me ha notificado que no me contratarían ni aunque fuera el único candidato para el puesto. Tras haber pasado la primera criba y hacer una entrevista personal, me han negado... ¡un puto puesto de cajero para un mes! ¡¡¡Un mes!!! ¿Para eso dos pruebas? ¿Para eso tanta parafernalia? Me da igual que sea una cadena de renombre, para un puto mes tengo experiencia sobrada en trabajos mucho peores. Ojalá les descuadren las cajas a todos los elegidos...

Sin embargo lo que peor me ha sentado no ha sido eso, en absoluto. En cierta manera ya me lo esperaba porque hice una entrevista penosa (estaba enfermo, con una acidez de estómago tal que creía que iba a salir de allí un alien de un momento a otro) y porque seguramente querían chicas para el puesto. Ya se sabe que un par de tetas son mejor reclamo para una tienda que cualquier promoción. No, lo que me ha parecido una auténtica patada en los cojones es "la frase". La misma que utilizan ultimamente todas las empresas para quitarte de enmedio: "no te adecuas al perfil que estamos buscando". Sí, claro, si nos pusieran a todos de perfil el resto de candidatas salían ganando por varias tallas, faltaría más.

Empieza a joderme y mucho la absurda corrección política en la que vivimos. Cuando se limitaba a las instituciones oficiales aún tenía su punto de gracia, pero ultimamente se está extendiendo con tal rapidez que hay que medir cada una de nuestras palabras y actos para que algún colectivo no se sienta discriminado. El paroxismo llegó con el caso de los acondroplásicos que fueron retirados de la fracasada última edición del "Un, dos, tres". ¿Os acordais? Hacían gags junto a uno de los integrantes del extinto "Duo sacapuntas", el cual no paraba de insultarles (aunque no recuerdo que dijera nunca la palabra "enanos") y atizarles. Las quejas les llovieron a centenares y Chicho Ibañez Serrador decidió prescindir de ellos para evitar lios. Pero lo que no tuvo en cuenta ni la productora ni los indignados espectadores es que se trataba de un número de humor, que todo era mentira, y que con el despido dejó a la calle a dos actores que lo único que intentaban era ganarse la vida y a los que todo el asunto no les hizo ni puta gracia.

Como lingüista soy el primero en denunciar el maluso intencionado de las palabras para alcanzar un fin, cosa de la que ya he hablado en repetidas ocasiones. Igual de negativo me parece hablar de "gays" que decir "maricón", "sarasa", "julandrón" o cualquiera de los apelativos despectivos que existe en nuestro rico vocabulario para designar a los homosexuales. Sin embargo una cosa es insultar y otra muy distinta ofenderse por cualquier cosa. Me parece cojonudo que haya que defender los derechos de cada persona, pero antes al menos nos tomábamos la vida con más sentido del humor. Y, sobre todo, había más sinceridad. Cualquier tio al que pregunteis os puede decir lo realmente mal que sienta que una chica le diga que "solo le quiere como amigo". Joder, ¿realmente cuesta tanto decir "lo siento, no quiero salir contigo"? ¿Acaso le va a acuchillar allí mismo por su rechazo? Pues de igual manera no entiendo esa actitud de las empresas por decir que "no te adecuas al perfil". Si el resultado es el mismo, ¿por qué coño no nos dicen "le hemos dado el puesto a otra persona" o, directamente, "no nos interesa contratarle"? ¿Temen ofender nuestra sensibilidad? ¿Que les denunciemos? ¿Que cojamos una escopeta y hagamos una matanza en la oficina?

Desde aquí digo basta. Basta ya de eufemismos, de irse por los cerros de Úbeda, de darle vueltas a todo. Empecemos a llamar a las cosas por su nombre y dejémonos de tantas gilipolleces. Chaval, no me gustas y no quiero salir contigo. Lo siento caballero, pero no queremos darle el puesto. Los electrodemésticos no se fabrican para que los manejen los hombres. Los coches grandes y caros no se fabrican para que los conduzcan mujeres. Vivo de puta madre en casa de mis padres. A los tios nos ponen como motos las jovencitas con tetas grandes y cara de inocente y viciosa. Prefiero irme de compras con mis amigas antes que aguantar tus eructos. Prefiero irme a ver el futbol con mis amigos antes que aguantar tus neuras. Me corro antes con el consolador que contigo. Me gustaría correrme en tu cara. Viva la república. Muerte a la religión. Me drogo porque me gusta. La mayoría de los blogs son una mierda y este el primero. ODIO A LA GENTE.



Y por si las tetas de la primera foto no eran suficientementes grandes, ahí queda eso:




Joder, que a gusto me he quedado...