4 de diciembre de 2007

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Es ese momento, ¿sabes? Poco antes del final, cuando después de haber perdido la cuenta de las horas jugadas tu personaje por fin consigue el arma definitiva, el conjuro más poderoso, la armadura indestructible, el dragón más grande. Es ese subidón que da haber llegado tan lejos y creerte mejor, más listo y más habil que todos los enemigos que te has encontrado hasta el momento. Toda duda, todo miedo, toda indecisión, toda fatiga desaparecen y tu único pensamiento es ir a por el cabrón final que te espera dos puertas más allá. Es por los momentos así. Eso es magia.